BURSITIS

Las bursas son bolsas de líquido que sirven para disminuir la fricción entre músculos, tendones y articulaciones, en ocasiones estas se pueden inflamar generando dolor lo que se denomina bursitis.

La bursitis puede ser producida por sobre esfuerzos, artritis reumatoidea, gota, infecciones, traumatismos y otras muchas veces se desconoce su causa. Sus síntomas son:

  • Sensibilidad y dolor articular
  • Hinchazón, enrojecimiento y aumento de la temperatura local
  • Dolor al tacto
  • Rigidez o limitación de la articulación

Generalmente afecta hombros, codos, rodillas y caderas, pero puede presentarse en cualquier estructura que tenga fricción. El tratamiento convencional involucra descanso o inmovilización con férulas, antiinflamatorios, cortico-esteroides como la prednisona o infiltración, antibióticos en el caso de infección y en algunas ocasiones drenaje del líquido.

IMPORTANTE

Las bursitis que involucran una infección siempre deben ser tratadas por un médico a través de antibióticos, sin embargo, las bursitis crónicas tienen una respuesta muy buena con el tratamiento a través de la Medicina China logrando aliviar el dolor, disminuir la inflamación y restituir la articulación con resultados apreciables desde la primera sesión.